Noche de Gala
La fiesta no terminó, solo sigue en privado dentro de la alcoba. Bailaron entre besos y copas, no faltaron las burbujas ni las palabras ardientes susurradas al oído. Ambos estaban poseídos de deseo, anhelaban el momento de subir a la habitación del hotel y entregarse al placer, pero la fiesta parecía prolongarse hasta el alba. Se escabulleron del anfitrión con la agilidad de un felino, y una vez que atravesaron esa puerta