Chica mala poseída y excitada
A Katie siempre le gustaron los chicos malos. Por eso, cuando conoció al dueño del club que frecuentaba por las noches, sólo deseaba ser poseída por ese hombre Se decía que Randy andaba en asuntos non sanctos, que tenía varias amantes cada noche, pero eso no hacía más que excitarla. Esa noche Katie lo provocó descaradamente bailando alrededor del caño. Él se la llevó a su casa, para que siga el show en privado. Él creía haberlo visto todo en la cama, pero esta pequeña ninfómana estaba dispuesta a demostrarle lo contrario.